Práctica 11. Taller de Juegos de Mesa
¡Hola a todos y a todas!
Lejos de ver el juego como un simple entretenimiento, el taller titulado "Juegos de mesa aplicados a la Didáctica de la Lengua y la Literatura", de la mano de María Samper (profesora de Educación Secundaria y de Periodismo en la UMH) y Mónica Ruiz-Bañuls, nos demostró que con propuestas reales cómo el tablero puede convertirse el juego en un aliado pedagógico brutal. Entre los juegos que nos trajeron y pudimos explorar se encontraban joyas como Back Stories, ¡Sí, Señor Oscuro! y Pseudónima.
Antes de profundizar, creo que es obligatorio hacer una parada reflexiva: la ludificación no es un pasatiempo para cuando no se sabe qué hacer; tener juegos en el aula es, ante todo, una herramienta pedagógica rigurosa y un motor incombustible para la motivación del alumnado.
A raíz de esto, he estado reflexionando sobre mi propia relación con los juegos de mesa y cómo visualizo su futuro en mis clases. Aquí os dejo mis respuestas a las preguntas clave:
¿Qué juegos de mesa conoces o juegas habitualmente? ¿Recuerdas algún juego cuando estudiabas en el instituto?
Si os soy sincera, no suelo jugar demasiado a juegos de mesa en mi día a día. No es porque no me gusten, simplemente no tengo el hábito integrado. Sin embargo, si echo la vista atrás a mis experiencias más recientes, me vienen a la cabeza juegos como el Virus, La Fallera Calavera, o clásicos como el Ajedrez y el Scrabble.
En mi época de instituto el panorama lúdico en las aulas era muy diferente al de ahora. Curiosamente, el único recuerdo que tengo de jugar allí fue una ocasión puntual en la que jugamos a La Oca.
¿Qué uso le das o darías a los juegos de mesa en tus clases? ¿Puedes trabajar la lengua o la literatura?
Considero que los juegos de mesa no solo permiten trabajar la lengua y la literatura, sino que las transforman en algo vivo y tangible. Yo los utilizaría principalmente de tres formas: para romper el bloqueo de la hoja en blanco en talleres de escritura; para la expresión oral del alumnado a la hora de debatir y perder la vergüenza; para gamificar conceptos de sintaxis o morfología a modo de herramienta de repaso.
Comenta algún juego de los vistos en clase u otro que conozcas y/o juegues habitualmente
Uno de los juegos que más me llama la atención por su potencial directo para nuestra asignatura es, sin duda, Pseudónima. Es un juego de cartas donde los jugadores deben combinar escritores y escritoras (con sus respectivas fichas biográficas, movimientos literarios y obras) para conseguir combinaciones y puntos, combinando mecánicas de estrategia con conocimientos culturales.
La historia de la literatura suele ser uno de los contenidos que más cuesta digerir al alumnado de Secundaria por su carácter eminentemente memorístico. Pseudónima le da la vuelta a la tortilla: permite que los alumnos se familiaricen con los nombres de autores y autoras (visibilizando, además, a las escritoras a menudo olvidadas) de forma visual; fomenta el aprendizaje significativo, pues para ganar, el alumno necesita entender qué autor pertenece a qué corriente (Romanticismo, Generación del 27, etc.), por lo que el estudio se convierte en una necesidad del propio juego, no en una imposición; desarrolla la competencia lectora y cultural ya que mientras compiten de forma sana también se divierten.
En definitiva, las aulas de Lengua y Literatura no tienen por qué ser espacios de silencio absoluto y tiza. El juego, estructurado con un sentido didáctico claro, es una puerta de entrada directa al aprendizaje significativo.
