Cambio sociocultural del municipio y docencia
Para esta
entrada del blog parto de la siguiente cuestión: ¿hasta qué punto la demografía
y el cambio sociocultural de un municipio afecta a las realidades docentes de
las aulas de secundaria? Vamos a intentar dar respuesta, a partir de los datos
recopilados para la memoria del Prácticum I, sobre el municipio de San Vicente
del Raspeig, Alicante.
La localidad se
encuentra segmentada a nivel urbanístico en cuatro perpendiculares que se
corresponden con los puntos cardinales. El Instituto de Educación Secundaria
(IES) María Blasco se halla en la zona sur del municipio, donde abundan los
servicios educativos, dada la cercanía a la Universidad de Alicante, y a su
enclave óptimo para comunicar el municipio con otras circunscripciones de la
comarca de L’Alacantí a través de la autovía, que se encuentra a escasos metros
del Instituto de Educación Secundaria (IES) María Blasco. Adicionalmente, el
municipio de San Vicente del Raspeig ha experimentado un crecimiento
demográfico exponencial durante los últimos setenta años, con particular
énfasis en los últimos cinco lustros, cuando se ha producido el mayor nivel de
inversión en infraestructuras públicas de la localidad.
La combinación
de las anteriores condicionantes, ha supuesto que San Vicente del Raspeig se
haya convertido en un enclave netamente receptor de población foránea joven
(menores de cuarenta años). Por el perfil poblacional de los nuevos residentes
de la localidad, se hace patente que los centros públicos de enseñanza, tanto
primaria como secundaria, se han tornado perentorios para poder dar respuesta a
la demanda de las nuevas familias. Sin embargo, la adaptación de los espacios a
esta realidad no se ha dado de manera satisfactoria para todos los sectores
sociales intervinientes en esta ocasión.
Pese a que en el municipio se cuenta con cinco
instituciones de educación secundaria, uno de estos centros, el Instituto de
Educación Secundaria (IES) Canastell, se caracteriza por su especialización en
Formación Profesional, por lo que únicamente imparte en este ámbito, aunque en
diferentes niveles (básico, medio y superior). Este hecho hace que, el grueso
del estudiantado que se forma en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO),
deba quedar repartido entre cuatro institutos en lugar de cinco. De ahí, que
tanto profesorado como alumnado se esté manifestando civilmente para solicitar
la construcción de un nuevo centro de educación secundaria.
La falta de instalaciones
adecuadas y la alta demanda de espacio para los estudiantes de ESO –que no se
debe dejar de lado que es un derecho fundamental del menor, y para el cual es
necesario que los poderes públicos realicen una gestión de provisión de los
medios necesarios para que aquéllos puedan ejercerlo de manera efectiva– ha
provocado que el Instituto de Educación Secundaria (IES) María Blasco supere
ampliamente el millar de estudiantes, cuando sus instalaciones estaban
diseñadas, originalmente, para albergar a un máximo de seiscientos estudiantes.
Consiguientemente, el número de docentes que se incluyen en el elenco del
profesorado supera el centenar, puesto que el volumen de atención al alumnado
que se requiere en este centro es elevado.
Con el
asentamiento de nuevos ciudadanos y ciudadanas en el municipio de San Vicente,
el sector económico se ha venido transformando según el perfil de los
residentes. Así, la localidad ha sido progresivamente transmutada para caminar
la senda del progreso, desde sector primario –San Vicente del Raspeig era un
municipio eminentemente agrario y agrícola, dependiente de los cultivos y de la
gestión de los recursos agroalimentarios, tanto hortícolas como frutícolas–
hacia el sector terciario de los servicios, aunque de forma puntual el ámbito
industrial también ha recibido impulso, sobre todo entre las últimas décadas
del régimen franquita y las primeras décadas del régimen del setenta y ocho.
Como
consecuencia de esta transformación socioeconómica desde una sociedad agrícola
a una industrial y de servicios, el poder adquisitivo de los residentes en el
municipio y, concretamente, de los familiares del alumnado del Instituto de
Educación Secundaria (IES) María Blasco se puede encuadrar bajo la manida
denominación de clase media, con unos ingresos que, si bien podría
sobrepasar a aquellos que más tradicionalmente se han venido definiendo bajo el
epítome de clase trabajadora, tampoco son suficientemente elevados como
para poderlos calificar de clase alta.
Es procedente
deducir, a partir del expansionismo demográfico y la transformación
socioeconómica de San Vicente del Raspeig –y por extensión, del alumnado del Instituto
de Educación Secundaria (IES) María Blasco– que estos hechos hayan tenido un
impacto directo, también, en el sostenimiento y eventual desarrollo del
contexto lingüístico y cultural del municipio.
En este
sentido, si bien durante la época franquista, cuando predominaba el marco
económico agrario en la región, el grueso de la población de esta localidad era
hablante del valenciano, con las últimas décadas del franquismo y el inicio de
la democracia, el castellano se ha ido imponiendo como lengua materna de la
mayoría de las personas residentes en San Vicente del Raspeig, y del alumnado
del instituto, puesto que las migraciones que se ha producido han provenido,
sobre todo, de otras regiones hispanohablantes, tanto de la península ibérica
como del mundo hispanoparlante de América.
Fruto de este
hecho, actualmente se da en el municipio y en el propio Instituto de Educación
Secundaria (IES) María Blasco una notable diversidad cultural derivada de esa
migración tanto nacional como internacional, donde la primacía del castellano
como lengua materna es patente, pero que no supone una merma del valenciano en
el desarrollo socioeducativo, puesto que el centro cuenta con diferentes
herramientas para implementar un mayor uso –más que nada, por parte del
profesorado– de la lengua valenciana.
En todo caso, el Instituto de Educación Secundaria (IES)
María Blasco, en lo que se refiere a diversidad y retos lingüísticos, sostiene
en su Proyecto Educativo de Centro (PEC) que la pluralidad es la norma
fundamental que vertebra todas las medidas a implementar por el centro, por lo
que no ha descuidado el fomento de las lenguas cooficiales de la Comunidad
Valenciana, también, entre los menores y no solamente como eje central de la
promoción lingüística que pueda realizar el profesorado.
Así, con este objetivo en mente, el Instituto de
Educación Secundaria (IES) María Blasco, que ha ido progresivamente incorporando
a sus filas, en los últimos dos lustros, a estudiantes que desconocen tanto el
castellano como el valenciano, ha implementado estrategias de adaptación
específicas, entre las que se pueden enumerar el programa de Nou Vingut,
que está específicamente diseñado para destinarse a alumnado con necesidades de
compensación educativa, amén de que el mismo Proyecto Educativo de Centro (PEC)
contempla la flexibilización en la escolarización del alumnado de incorporación
tardía al sistema educativo valenciano en la enseñanza básica.
No resulta
ilógico anticipar, tras todo lo escrito en líneas pretéritas, que, tanto por
parte de la población residente en San Vicente del Raspeig, como por parte de
los poderes públicos existan ciertas cuitas respecto a las expectativas y
necesidades de las nuevas familias afincadas en la localidad, puesto que a
mayor nivel de heterogeneidad de la población, se presume una mayor pluralidad
de necesidad y, consiguientemente, se precisa de un incremento en las medidas
públicas que se deben tomar desde todos los estratos de la Administración.